10 fails clásicos al comprar lencería

Son muchos los errores que cometemos a la hora de elegir nuestra ropa interior. Así que acá van una decena de malas decisiones que solemos tomar.

Por Jessica Ramos Valenzuela

Material: Se ha comprobado que elegir fibras sintéticas favorecen a la aparición de hongos y otros tipos de enfermedades infecciosas  a raíz de la humedad y el calor que se genera en la zona. Los expertos recomiendan el uso de productos fabricado con 100% de algodón, ya que permite que el aire circule.

Tallas ajustadas: Mucho cuidado con comprarse una ropa interior de una talla chica. Una porque se ve horrible y hace que se nos salga ese rollito odioso, dos porque hace que nos veamos más robustas de lo que somos y tres porque afecta nuestra salud. ¿Sabías que la lencería ajustada favorece a la hinchazón, acidez y al reflujo? Y eso no es todo, una ropa interior que ejerce presión en la cadera afecta la circulación sanguínea.

Colaless: Es una prenda íntima súper sexy y para muchas súper cómoda.  No hay problemas con usarla, pero no siempre, sino que de cuando en cuando. ¿Por qué? Porque favorece la aparición de infecciones vaginales o urinarias, debido a que facilita el transporte desde el área rectal al vaginal.

Mala talla de sostén: Volvemos al tema de las tallas. Si ocupas una talla de más o una talla de menos de sujetador esto afecta a tus mamas y a tu espalda. Además se ve pésimo.

Push up: Mucho ojo con el uso de esta “ayuda” para lucir un busto con más volumen. En general, este método es bueno para las mujeres que tienen muy poco busto, pero cuando se tiene uno mediano o uno grande, es mejor obviar los push ups, porque se ven muy falsos.

Comprar en la calle: Evitar comprar ropa interior en la calle, es cierto, es mucho más barata y está al paso, pero tienden a ser de muy mala calidad, además difícilmente podrás probarte el sostén y es más que probable que escojas una talla inadecuada para ti.

Botar la que no sirve: Mucha veces, nosotras las mujeres no botamos la ropa interior que ya no nos queda o que está muy desgastada. Seguimos usando ese sostén que se le salió el fierrito y que nos clava, seguimos usando ese calzón cuyos elásticos  vencidos. ¡Todo mal! a penas aparecen estas señales hay que botarlos, no hay vuelta atrás.

Lavar la ropa interior con otras prendas: Porque andamos apuradas o porque nos descuidamos, por la razón que sea…  muchas veces echamos a lavar la ropa interior con el resto de las prendas. ¡Error! La ropa interior se lava a parte y ojalá en modo “delicado”. Incluso hay lencería que hay que lavar a mano y bajo una serie de cuidados.

Afuera y adentro: Otro error muy común es no preocuparse de la ropa interior de acuerdo a la ropa exterior que se luce. Por ejemplo, si te vas a poner un pantalón blanco, no puedes andar luciendo un calzón amarillo o si andas con una polera de tiras, hay que intentar andar con un sostén sin breteles y así sucesivamente, sino pasa que lo lindo de la tenida se va al tacho de la basura con un mal uso de ropa interior.

Combinación: Otro “fail” que se tienden a cometer es no preocupare que la ropa interior combine, vale decir, colocarse un lindo sostén con un calzón que no es ni de la misma tela ni del mismo color, de manera inmediata, todo lo bonito y sexy se cae a pedazos. No cuesta nada preocuparse un poquito de esto.

 

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